Querida rosa , hoy el día alumbra advirtiendo que se ha secado. El tiempo, pero que es eso que nosotros llamamos tiempo, una herramienta de medición o la peor forma de tortura que el hombre invento. Dejemos le nuestra situación a el, una voz comento, osea que será un juego de azar, donde trataremos adivinar pero las probabilidades serán tan difíciles que quizá nunca vayamos a acertar, esas palabras temblaron el jardín. Si te derrumbas me derrumbó advertí al unísono.
Somos seres frágiles que añoramos saber la verdad, por desgracia duele tanto que la idea de ese final nos incita a pobrar, el gusto amargo de la muerte fue la cita inconclusa del poeta fantasma del que no se supo más.
Préstame atención es lo único que ocupo hoy, las ganas de proteger y protegerte, terminaron en traición, no te culpo la verdad, tan solo desearía conocer un poco más. Te quise como a nadie, te quiero como a pocos y te quedre... ni eso yo lo se, pues ese mismo tiempo del que no existe descripción alguna, nos enseña que al fin y acabo la presencia de la muerte es seguro, seas quien seas, estés donde estés, siempre te acompañará pues de su presencia nunca escaparas.
Si me harás daño o yo te lo haré esa es la mayor interrogate del día de hoy, por supuesto que ocurría, dímelo tu que eres una rosa, no florecerás en primavera a pesar de este frío enero donde sufres las consecuencias del soplo del invierno.
La felicidad no dependerá de otra persona, repetía en meditación el viejo sabio, no serás feliz si no aprendes a quererte a ti ¿Porque mi desgracia es ser jazmín y tu rosa?, que significado tiene subir a la cúspide de la vida sabiendo que fue pérdida en el trayecto de subida ¿Porque la sombra esta tan lejos y cerca del cuerpo que la observa?
Tal vez todo cambie, y yo seré jazmín y tu una rosa, en el bello jardín seremos líneas paralelas siempre cerca nunca juntas.
ABM